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El ejército romano: organización y tácticas de batalla

El ejército romano: organización y tácticas de batalla

El ejército romano era la columna vertebral del poder del imperio, y los romanos lograron conquistar tantas tribus, clanes, confederaciones e imperios debido a su superioridad militar. También fue la fuente de la fortaleza económica y política del imperio, asegurando la paz doméstica para que el comercio pudiera florecer. Sin embargo, esta paz a menudo coincidía con la subyugación. El emperador usó el ejército para proteger a Roma y controlar a la gente que había conquistado.

El ejército romano también fue una herramienta de asimilación cultural. Algunos soldados estuvieron lejos de sus familias durante largos períodos de tiempo, aflojando las lealtades de su clan y reemplazándolos con lealtad a Roma. El ejército romano era un medio por el cual un bárbaro podía convertirse en ciudadano, pero el proceso no fue rápido. Solo cuando un soldado había servido en el ejército durante 25 años podía convertirse en ciudadano de Roma.

Organización del ejército romano.

El ejército se organizó de una manera muy simple:

5000 legionarios (ciudadanos romanos que estaban en el ejército) formarían una legión.

La Legión se dividiría en siglos (80 hombres) controlados por un Centurión.

Los siglos se dividirían en grupos más pequeños con diferentes trabajos para realizar.

Un soldado romano

Los soldados romanos tenían que ser físicamente vigorosos. Se esperaba que marcharan hasta 20 millas por día en línea, vistiendo toda su armadura y llevando su comida y tiendas de campaña.

Los soldados romanos fueron entrenados para luchar bien y defenderse. Si el enemigo les disparara flechas, usarían sus escudos para rodear sus cuerpos y protegerse. Esta formación se conocía como 'la tortuga'.

Lucharon con espadas cortas, dagas para apuñalar y una lanza larga para lanzar. También llevaban un escudo para protegerse, además de llevar armadura.

Las tácticas eran simples pero lo suficientemente versátiles como para enfrentarse a diferentes enemigos en múltiples terrenos: desde los bosques de Germania hasta los planos rocosos de la península griega. Por estas y muchas otras razones, el ejército romano fue la razón de la existencia del Imperio durante varios siglos.